*—Callum:
Callum se quedó inmóvil unos segundos, mirando la puerta cerrada con el ceño fruncido. Sentía el pecho agitado, no solo por la tensión sino por el aire aún cargado con las feromonas de Dominick.
Ese olor… embriagador, punzante, masculino… le provocaba un calor que no podía controlar.
—Los alfas siempre están buscando problemas donde no los hay —murmuró para sí, con fastidio, mientras sacudía la cabeza. Trató de ignorar el nudo extraño en su estómago y volvió a su escritorio.
Pasaron a