Capítulo 76.
Capítulo 76
Arya.
El mundo se detuvo en el preciso instante en que el líquido negro desapareció por la garganta de Dorian.
Mis pulmones se bloquearon, el aire se volvió un muro y el silencio que siguió al último trago fue más aterrador que cualquier explosión.
Dorian se tensó. Sus músculos se marcaron bajo la piel con una rigidez antinatural y sus manos, que aún colgaban de los brazos de los guardias, se cerraron en puños blancos.
—¡Mírame! —grité, lanzándome hacia él a pesar del dolor en mis