Capítulo 36.
Capítulo 36
Arya.
El tiempo se estiró como una cuerda a punto de romperse mientras Elian, con la inocencia que solo un niño de cinco años posee, corría por el sendero hacia nosotros.
Al ver a Dorian, se detuvo a escasos metros, con sus ojos grises brillando de pura curiosidad, mismos ojos que eran una réplica de los del hombre frente a él.
Un nudo invisible se atoró en mi garganta al ver a mi hijo frente a su padre.
Dorian parecía haber olvidado cómo respirar. Su rostro, que antes era una másc