Una vez dentro del bosque, escuchamos un aullido de Rosy al que Roy respondió de buena gana. Mientras Roy olfateaba el aire buscando su olor, yo había desistido de intentar entender esta carrera: lo raro estaba siendo lo que se suponía que era normal: Cazar a la loba era algo inusual a pesar de que Roy estaba muy emocionado corriendo en la dirección en la que había detectado el olor de Rosy.
Escuchamos otro aullido más lejano, retador. Roy corrió en esa dirección, entusiasmado: le gustaba demasi