—¿Puedo saber que sucede ahora? —se presentó su abuela para sorpresa de ambos.
—Yo... Me estoy disculpando con Olivia, tal vez fui un poco duro con ella hace un momento, pero ya sabes cómo es ella de rencorosa, siempre se encierra en su habitación y no saldrá de allí hasta que le venga en gana
Caroline negó con la cabeza y se llevó una palma a la frente, no era la primera vez que esos dos discutían, parecía ser el pan de cada día, así como se amaban, también se odiaban, las típicas discusiones