Capítulo 99 —De vuelta al infierno, pero no al de Adler
Narrador:
El interior del jet privado era cómodo, lujoso y silencioso, pero para Aylin no era más que una jaula flotante donde el aire se sentía cada vez más denso. Roman iba sentado frente a ella, en silencio, con una copa intacta de whisky sobre la mesa lateral, sin tocarla. No era momento para beber, ni para hablar. El sonido constante del motor no ayudaba. Aylin tenía los dedos entrelazados con fuerza sobre su regazo, y las uñas ya habí