Capítulo 54 —El guardián
Narrador:
Roman la encontró sentada en una diminuta silla del habitación de juegos, con las piernas cruzadas y los brazos apoyados en la mesa de madera clara. Estaba sola, en silencio, rodeada de muñecos que los gemelos ya no tocaban.
—¿No estás un poco grande para ese asiento? —bromeó desde la puerta. Aylin giró el rostro con lentitud, sin sonreír y levantó la vista lentamente. —¿Y los gemelos? —añadió él —Los vi afuera, en el jardín.
—Están con Natalia —respondió —Quer