Capítulo 171 —El cañon frío
Narrador:
El coche que llevaba a Azucena y la niña, avanzaba por las calles secundarias como un fantasma, lejos de las rutas principales y con la velocidad justa para no llamar la atención. Sofía iba en el asiento trasero, con las muñecas atadas y el cañón del arma descansando a centímetros de su costado. El chofer miraba por el espejo retorvisor, la escena y no le agradaba demasiado que su jefa se hubiera metido con una pequeña, pero no tenía cabida su protesta, así