Capítulo 170 —La voy a separar pedazo por pedazo
Narrador:
Cuando colgó el teléfono, el Diablo permaneció de pie en su despacho, con los nudillos blancos sobre el escritorio y la mandíbula apretada como una trampa de acero. Un silencio feroz lo rodeaba. Respiraba lento, porque sabía que si perdía el control un segundo más, partiría la mesa en dos. No podía quedarse ahí. No con esa noticia atravesándole el cráneo. Salió del despacho y buscó a Aylin. La encontró en el salón principal, hojeando dis