Capítulo 133 —Clínica clandestina, 04:27 a.m.
Capítulo 133 —Clínica clandestina, 04:27 a.m.
Narrador:
El aire olía a desinfectante barato y muerte rancia. Se escuchó un chirrió cuando Leonardo empujó con fuerza la puerta del quirófano improvisado. Eros yacía inconsciente, el rostro empapado en sudor, los labios casi morados, la herida abierta y sangrante en el costado izquierdo. El médico, un hombre de unos cincuenta, con bata blanca y rostro desencajado, corrió al encuentro.
—¡Traigan el maletín! ¡Ya! —gritó a las enfermeras mientras metía