Valentina cargaba a Loui, ella estaba muy preocupada por Anastasia y el bebé, jamás creyó que en su vida vería a una mujer transformarse en un pequeño murciélago, pero lo vió con sus propios ojos
— Luna, no me gusta verte así, ya Many nos dijo que su mate está bien y el cachorro, relájate, le puede hacer daño a nuestro cachorro, ven aquí, déjame abrazarte — Valentina en los brazos de su alfa, ella se sentía a salvó y protegida
Al día siguiente al mediodía, los verdes ojos de Anastasia comenzaron