Las dos bellezas femeninas habían logrado despertar los enormes celos de sus parejas destinadas, ellas simplemente no sabían que con la paciencia de un lobo no se jugaba, Anastasia siempre había estado acostumbrada a hacer lo que quisiera pero está vez Many Masherano le mostraría que no era ningún enclenque al que podía manipular a su antojo
El menor de los lobos Masherano poco le importó la rabieta de la vampira para que no se la llevara del club, él no iba a permitir que se siguiera burlando d