— No puedo creer que mi luna me haya desobedecido tan deliberadamente, no me explico cómo una mujercita tan reservada como ella está metido en ese lugar de hombres que buscan el dinero fácil coqueteando con mujeres
Mis inútiles centinelas están afuera del club esperando a Valentina en lugar de avisarme, por la diosa que apenas la atrape me va a conocer
El Alfa salió del despacho con el tono de sus ojos en un azul brillante, se cruzó con Many que recién llegaba de uno de los clubes, venía de pé