Selena termina de arreglarse el traje de novia blanco perlado. Se observa al espejo y sonríe levemente; el vestido es realmente hermoso, el cuello tipo halter que se entrecruza en su espalda cuyo escote posterior es bastante pronunciado, le da un toque de sensualidad y elegancia a la esbelta figura de la pelirroja; el corte recto en la falda hace que la tela se adhería a sus curvas sinuosamente. Aquel traje parecía haber sido diseñado a su justa medida. Lo que más le asombra es el hecho de que