La llegada de Edwar causa revuelo en la manada, gritos de alegrías vitorean al Sigma.
—Bienvenido, sigma —lo saluda Larión, el gamma de la manada.
—Gracias, hermano. —responde colocando su mano sobre el hombre.
Las mujeres de la manada miran con asombro la presencia de Edwar quien no sólo está de vuelta, sino que hay un brillo especial en su mirada.
Selena sale de la tienda, y al verlo corre a sus brazos, como si no le importara en lo absoluto los juicios y críticas del resto de la mana