Apenas Selena entró a su habitación soltó un grito de emoción contenida, se sentía tan plena que parecía flotar en el aire. ¿Cómo Edwar podía lograr todo aquel torrente de emociones dentro de ella? Era como si él impregnara cada partícula de su cuerpo y su ser.
Escuchó el auto estacionarse, se asomó por la ventana, efectivamente Bodolf había regresado. Rápidamente la pelirroja se quitó la bata de seda, la lanzó en el cesto de ropa y se metió a la ducha. Aunque deseaba preservar el aroma del lyc