El tono de voz de Selena es desafiante pero a la vez seductor, lo cual provoca en el lycan una sensación de deseo incontenible.
La pelirroja se aproxima a él, sostiene su rostro con ambas manos, se inclina y comienza a besarlo con deseo, sus labios abrazan los suyos, un beso intenso que termina en labios devorándose dan paso a ese instante de lujuria. Edwar no puede ocultar lo innegable de aquella pasión que pareciera controlar cada parte de su ser. Sus manos comienzan a acariciar la espalda