CAPÍTULO 7 – Comienzo.
Al siguiente día Briana se estaba despidiendo de su casa, mientras observaba algunas cajas que había empacado para llevarse, además, no es que esto fuera permanente, y echando llave a la puerta de su casa, tomó un respiro y luego se metió en el auto que habían enviado para ella.
Sus labios se apretaron un poco ante lo incierto y recostando su cabeza al asiento, cerró los ojos.
—Es por Maya, recuérdalo, todo es por ella…
Cuando llegó a la casa de Ethan, parecía haber un revuelo. La gente del ser