Mundo ficciónIniciar sesiónIsaac vio a Lynda despertarse y cerrar los ojos de nuevo, para hacerse la dormida, justo luego de haber escuchado las palabras de Christian, sintió empatía por ella y decidió ayudarla.
—¿Por qué no me haces un café? Es lo menos que puedes hacer por mí, vine ayudarte, aun cuando pasé toda la noche despierto, atendiendo un parto muy complicado, no me he podido tomar ni una sola taza, eso me produce dolor de cabez







