Capítulo 77. La oferta del monstruo.
Fernando no bajó el arma.
Ni un centímetro.
El cañón seguía apuntando directamente entre los ojos del hombre sentado al otro lado del escritorio.
Del hombre que acababa de llamarse a sí mismo su padre.
Vincenzo Fontana sonreía. No era una sonrisa amable. Era la sonrisa de alguien acostumbrado a ganar.
De alguien que jamás había escuchado la palabra no.
Fernando sintió algo oscuro removiéndose dentro de él.
Rabia. Asco. Confusión. Porque era cierto. Demasiado cierto.
La mandíbula, la forma de l