CAPÍTULO 147: DIFERENTES OPINIONES.
El doctor Huich levantó las manos instintivamente, intentando calmarlo mientras luchaba por respirar.
—¡Señor Bianchi, por favor! Entienda que esto no es algo que diga a la ligera. Solo estoy pensando en la salud de su esposa, no hay otra opción médica viable… —intentó explicar, aunque su voz se quebraba bajo la presión de la mano de Enzo.
Svetlana, aunque devastada por lo que acababa de escuchar, reaccionó rápidamente. Se levantó de la silla y puso una mano