CAPÍTULO 123: TIENES QUE VIVIR.
CAPÍTULO 123: TIENES QUE VIVIR.
En el hospital, Svetlana caminaba de un lado a otro en la sala de espera. Sus pasos eran rápidos y erráticos, casi tanto como el torbellino de emociones en su interior. Su ropa seguía manchada con la sangre de Enzo, y sus manos temblaban, no podía respirar con normalidad. Su pecho subía y bajaba rápidamente mientras las lágrimas le quemaban los ojos. Se aferraba a la esperanza de que alguien saliera de esa maldita puerta y le dijera que Enzo iba a estar bien, que