Ya estábamos en la casa de nuestra amiga, decidiendo Alice que durmieramos Mark y yo en el mismo dormitorio, imaginando que seria cuestion de mi esposo y de mi amiga, para ver si terminamos de reconciliarnos Mark y yo, aunque era un suplicio para mi acostarme mi esposo ya que se notaba en la cama, que había entre los dos y después de tantos meses sin ni siquiera rozarnos, que había entre mi esposo y yo una tensión erótica densa y asfixiante que ocupaba el espacio entre nuestros cuerpos Por la