Cuando llegamos al dormitorio, Mark me dejó suavemente en la cama, mirándolo yo algo confusa cuando noté que intentaba quitarme el vestido
—No voy a hacerte nada — me dijo mientras intentaba quitar la cremallera de mi vestido, tirándolo al suelo después
Sentí los dedos de mi marido acariciando la piel desnuda de mi espalda, abriendo después la ropa de la cama ayudandome a tumbarme en ella
— ¿Aún la sigues teniendo de amante o es que estás enamorado de ella? — le pregunté a mi esposo
— No estas