85. Quédate
Mary permanece en el asiento, todavía callada, cuando Scarlett entra al salón. Gerald ya no está y Tatiana le lee la mente, avisando que tuvo que contestar una llamada.
—¿Los niños se durmieron?
Scarlett sonríe un poco. Un claro sí que Tatiana corresponde con la misma sonrisa. Le avisa que subirá a chequearlos mientras tanto, y con un ademan hacia Mary, sabe lo que trata de decir. Su gran amiga sigue afectada por lo que sucedió. En la soledad, Scarlett se acerca a Mary y a su lado se sienta