79. El nombre de un traidor
CAPÍTULO 79
En sus labios Scarlett encontró un mundo nuevo. Todavía recuerda ese primer beso, ese que la dejó sin palabras, creyendo que la Bestia preferiría asesinarla antes de tocarla. Por muchas varias noches sus sueños tenían un dueño: Gerald. Un sueño donde sus labios no sólo la besaban, sino que le repetía esas palabras hermosas en las noches luego de hacer el amor, o las palabras que le dedicaba a sus bebés aún en su vientre. La pesadilla regresaba cuando abría los ojos. Creía con total