72. Nuestros hijos
Sin vacilar, Scarlett se cubre el rostro ante semejante explosión. Le aturden los sonidos que vienen desde la entrada ahora destrozada. Con los ojos abiertos, asustada, aferrada al cuchillo que tiene en mano, no sabe qué es lo que ocurre.
Hasta que puede notar la sombra bajo el polvo. Los sonidos de alarma del lugar atraviesan sus oídos, volviéndola indefensa. ¿Qué está ocurriendo? Scarlett se pone de pie y se arrima a la pared. Su mano tiembla con el cuchillo. Como no hay nadie tras la entrada