44. La Bestia bajo sus pies
¿Qué cosa está diciendo? ¿Cómo puede decir eso? Scarlett se queda a la deriva con ese pensamiento. Rígida en donde está, petrificada y en lágrimas, la mano de Gerald sigue en su muñeca.
—¿Cómo entró ese hijo de perra a mi casa? ¿A mi propiedad? ¿Delante de mis narices sin que nadie supiera? ¿Cómo?
Le euforia de enojo que acribilla a Gerald es tanta que por primera vez siente el miedo completo de pies a cabeza. Es una amenaza para Scarlett. Teme por sus hijos, de pronto. Dejando a la intemperi