40. Entre las sombras
Scarlett se remueve de los brazos de Gerald para ponerse de pie. Un solo segundo duró sus ansias porque su marido la sostiene fuerte de la muñeca. Incrédula, lo enfrenta no más que con cierta molestia. La excitación no está siendo de mucha ayuda. Tampoco él, con la mirada de un animal, está enfurecida tras ese apretón de su mandíbula y su mirada oscura.
—¿Me quiere explicar por qué razón lo hizo? ¿Por qué? ¿Sabe lo que Iván le haría si se entera que usted ayudó a su futura esposa a escapar de s