36. Anhelando su presencia
Con una rapidez Scarlett llega a salir del edificio con una desesperación intacta. Mira hacia todas partes sin encontrar nada salvo coches, gente caminando con normalidad, y un viento que azota su rostro.
Entrecortada su respiración sus ojos luchan por conseguir alguna figura que le recuerde mínimamente a Zaida Montgomery. Saermira pronunció su nombre. Zayda. ¿Es ella? Claro que es ella. ¿O no? Dios Mío, en medio de la calle Scarlett retrocede, mitad asustada mitad conmovida. No hay ninguna m