13. El infierno acaba de empezar
—No le haré daño. Si vino hasta mi oficina quiere saber algo —Gerald no la suelta. Su cuerpo rozando con sus pezones erectos no ayudan mucho—. Saemira, ella-
Pero Scarlett se gira hacia un lado. Gerald no la forcejea y la deja salir. Poniéndose de pie, Scarlett corre hacia la puerta para salir de ésta oficina y escapar. «Tonta, tonta» ¿Cómo se te ocurre interrumpir así? Antes de abrir la mano de Gerald cierra la puerta tras de ella. Oh, cielo Santo. Scarlett logra experimentar el calor del cuer