La Conferencia de Intercambio de Innovación Tecnológica en IA se celebraba en el salón de baile del Hotel Emperador, un espacio donde el lujo no se medía en metros cuadrados sino en la cantidad de ceros que los asistentes podían agregar a un cheque sin parpadear. Las arañas de cristal colgaban del techo como constelaciones capturadas, derramando luz dorada sobre los doscientos invitados que se movían con la gracia calculada de depredadores sociales evaluando a su presa.
Karla descendió del Mase