LUCIANA :
Uno de los hombres de Andrew cambió las flores y se llevó la qué estaban envenenadas así dejando unas iguales.
El resto de la mañana la pasé sola y Andrew de reunión en reunión.
La hora de la comida llegó y con toda la tranquilidad bajo al comedor.
Tomo mi comida en una bandeja y al sentarme Jamesson viene hacía mí con una sonrisa.
Ruedo los ojos mentalmente y pongo una falsa sonrisa en el rostro.
—Hola ¿Cómo ha estado tu mañana?
Me pregunta de manera casual y acomodo mis gafas