LUCIANA :
Miro el edificio y respiro profundo.
—Otra vez aquí.
Susurro con algo de fastidio y miro mi horrible ropa.
—Bueno, todo por la misión.
Susurro para mí misma y me brindo ánimos mentalmente.
Entro por la puerta de la empresa y siento como los empleados me observan mucho.
No presto mucha atención, pero me detengo cuándo las dos chicas obsesionadas de Andrew se paran frente a mí.
—¿Te crees mucho verdad? Sólo eres una más del montón.
Dice la hueca castaña con una sonrisa de burla.