LUCIANA:
El día en la empresa fue muy tranquilo, Andrew se la pasó de reunión en reunión y manteniendo todo listo para nuestra partida.
Al mediodía partí a mi depa para alistarme para nuestro viaje.
Mientras organizo y reviso que todo esté listo suena mi teléfono y veo que es mi madre.
—Hola ma.
Hablo colocando el teléfono en mi hombro y oído.
—Hola mi pequeña ¿Cómo estás? —Muy bien ¿Y ustedes? Por cierto ya no soy pequeña.
Le respondo.
—Para mi siempre lo serás mi bebé… Esteban me contó que