Mundo ficciónIniciar sesiónMe revuelvo cuando siento mucho calor, pero algo o, mejor dicho, alguien me impide moverme. Abro sólo un ojo para mirar la hora en el reloj de la mesilla de noche; ya son las doce de la mañana. La cabeza de Aiden reposa sobre mi vientre y me abraza de un modo extraño. Aunque sólo puedo pensar en lo adorable que está ahora mismo, con el pelo rubio revuelto y los labios ligeramente entreabiertos...
Hemos dormido juntos miles de veces, pero nunca me lo había encontrado así en ninguna de la







