Te necesito.
Todo se puso tenso, pero más para Rosie quien siente su sangre hervir.
—¿Cómo puedes hacer una pregunta tan maldadosa, Ellie? —la mira con seriedad por lo que su hermana sabe que demostró mucho su enojo y luego sonríe de la nada confundiendo más a Rosie.
—¡Qué dicha! —se acerca y la abraza. Rosie queda estática sin poder comprenderlo—. ¡Seré tía! Solo te estaba haciendo una pesada broma, hermana, qué cruel eres —deja de abrazarla para verla a los ojos—. No me dijiste nada. Es algo importante,