Alguien se ha vuelto su inspiración.
Rosie se sentó de golpe. Al mirar por el umbral de la puerta, se percata de que hay una sombra y eso la asusta. Traga saliva y su corazón se empieza a acelerar; su respiración se torna agitada. Al escuchar que vuelven a tocar la puerta, procede a decir:
—Un momento, por favor.
La persona detrás de la puerta no responde, y eso la intriga.
Al colocarse de pie, recuerda que está desnuda. Rápidamente se dispone a buscar algo que ponerse, pero lo primero que ve es una bata de dormir, así que se