ÁNGELO
—No podemos hacer nada, estás drogada, mañana me odiarás, vamos a bañarte con agua fría—, Ángelo intentó meterla a la ducha mientras ella le besaba el cuello.
—Te odiaré si me vuelves a dejar iniciada, quiero que me quieras. Por favor, querámonos sin limitaciones que la ropa o la piel nos impongan—, ella le dijo mientras trato de zafarle la camisa tirándola de los lados, provocando que los botones salieran disparados, solo que su torpe fuerza no le alcanzó para eso.
—No podemos hacer alg