XIMENA
—¿Cómo es que una señorita tan linda y con ese par de angelitos anda por esta región tan llena de peligros?
—Es que estaba visitando a mi abuelo. Él vive en las montañas.
—Es bueno volver al campo, a conocer las raíces, además que uno de anciano no sabe cuando va a ser la última vez que vea a un ser querido; dígamelo a mí que no volví a ver a mi hija hace mucho tiempo.
—¿Y eso? ¿Es que están bravos?
—No, señorita, es que me la mataron unos criminales. Y ella tuvo dos nietas, que las cogi