26. REENCUENTRO
Capítulo veintiséis: Reencuentro
Teresa llevaba un vestido blanco de corte sencillo, con cuello redondo, mangas holgadas que ocultaba sus delgados brazos y una falda plisada que disimulaba su delgadez.
A pesar del fuerte calor de la tarde, el color del vestido le ayudaba a reflejar los intensos rayos del sol, mientras caminaba como un autómata por las calles desiertas.
Se le había erizado el vello de los brazos; un extraño estremecimiento parecía recorrerla por entero, persistentemente, helándo