Por poco y Grey agarra el móvil de Ada, pero se aguanta, lo que hace es mirar a Ada para saber que le dirá. —¡Jamás! ¡Deja de llamarme!— corta la llamada, en sí Grey esperaba algo más. Sin embargo, la ira está aumentando poco a poco, y él no se quedará de brazos cruzados
—no entiendo cómo consiguió mi número— Ada procede a bloquear el número
—¿Le darías otra oportunidad?— pregunta Grey, teniendo un temple frío en su rostro, todo cambio
—No. No lo haría— guarda el móvil —sigamos trabajando, q