—es triste que tú mirada sea de desprecio cuando intentas convencerme con tus falsas palabras. Esto es solo el inicio de mi venganza. Voy a recuperar todo lo que es mío y eso implica la mansión y la herencia, tú nunca fuiste nada sin mi madre— Adrián la abofetea por lo que Ada acaricia su mejilla ardiente
Los escoltas se acercan y agarran a Adrián. —¡Déjenme!— ordena mirando a Ada con furor
—déjenlo— ordena Ada con sus ojos llorosos —aquella tonta que manejabas con un dedo ya murió— dijo co