Jacobo pasa saliva y luego retoma una compostura muy varonil para no dejarse intimidar de Grey. —¿Cuál es tu problema?— preguntó con altivez —Ada siempre será mía. Puede estar contigo, pero soy yo el que está en su mente y corazón, te lo aseguro— sonríe alterando la poca paciencia de Grey porque su reacción fue agarrar a Jacobo del cuello y ejercer fuerza
—Adamaris Grey, hace rato se olvidó de ti, lo único que puedo agradecerte es que hayas actuado como un imbécil, el que hayas preferido a una