Capítulo 25.
Todo es perfecto. Cada mes que pasa mi alegría aumenta notablemente y más al ver como crece mi vientre, con Julián estamos felices y muy ansiosos por la llegada de nuestro primer hijo. Cuando le contamos a Rose, su abuela, la noticia se volvió loca de felicidad, ese día no me dejó salir de su casa hasta que no terminamos con todo lo que tenía en su refrigerador. &nbs