Mundo ficciónIniciar sesiónDentro del refugio reforzado de Heinz, el silencio que siguió al temblor de tierra era casi tan palpable como el caos que lo había precedido. Las lámparas colgantes oscilaban aún, lanzando sombras erráticas sobre la escena ritualista que Heinz había preparado meticulosamente. Amara yacía en una de las camas dispuestas en línea, flanqueada por el sacerdote traidor y su amado, cada uno atado a su propio destino.
Heinz,







