Mundo de ficçãoIniciar sessãoEn otra parte de la instalación, Meret se encontraba sumido en sus propios pensamientos. Se sentía incompleto y confundido. Amara se había ido, y su ausencia pesaba sobre él como una losa. Meret había sido un sacerdote devoto, un hombre de principios y deber. Pero desde su resurrección, el mundo había cambiado y sus propios deseos y ambiciones habían tomado un giro oscuro.
Amara había sido todo para él.







