Lazos inesperados. Capítulo 30: Un nuevo comienzo.
—Esto es... esto es increíble, Eletta —susurró él con la voz ahogada por la emoción. Paul estaba radiante, su corazón latía con una fuerza nueva, marcando el ritmo de un futuro que, hasta ese instante, no había imaginado posible.
Acariciando su espalda con ternura, Eletta pudo sentir cómo la incertidumbre se diluía. Había temido su reacción, pero ahora se encontraba envuelta en el calor de su abrazo y en la promesa silenciosa de que estarían juntos en esto.
—No sé qué decir —admitió Paul aleján