Capítulo 97: Lecciones.
El aire nocturno era una mezcla de frío y electricidad mientras las luces de la ciudad bailaban en la distancia. En el arcén de la autopista, un auto plateado permanecía aislado de los faros, con las ventanillas empañadas por la intensidad de lo que ocurría en su interior.
La penetrante luz blanca atravesó el cristal empañado, seguida del agudo crepitar de una radio policial. Destellos rojos y azules cortaron la oscuridad, reflejándose en el espejo retrovisor y proyectando un resplandor urgente