Capítulo 33: El peso de la verdad.
La tensión en la sala era casi una entidad propia, pesada y palpitante. Todos los ojos estaban puestos en Iker, quien parecía a punto de desmoronarse bajo el peso de las miradas y la acusación, que para él eran infundadas.
Alexander se mantuvo inquebrantable, con la misma determinación que lo había llevado hasta ese momento. Su mirada era fija, su presencia estaba cargada de un propósito ineludible.
—Lo siento Iker, nunca quise revelarlo de esta manera. Pero Eletta está en peligro y ella... ell